{los viajes del caracol}

palencia por culpa de xavi

Sr. CARACOL
El otro día en Tarragona, cenando con algunos de los compañeros de ELS PETS, Xavi, su manager lanzó una pregunta al aire “¿algú sap que hi ha a Palencia?” y realmente, ninguno de nosotros supo contestar. ¿Incultura? ¿nuestros maestros se olvidaron de tal ciudad en el EGB? ¿Realmente no hay nada en Palencia? Y allí estuvimos un buen rato, que si habría catedral, que si tendrían equipo de fútbol, que cual era la matrícula, que si P, que si PA… Así que no puedo aguantar la tentación de hacer una escapada por Palencia a descifrar todas esas dudas para podérselas explicar al amigo Xavi.

Lo primero que hay que hacer es visitar la capital, claro, y allí descubro un cristo enorme, el “Cristo de Otero”, escultura de hormigón que se erigió en el 31 y hoy es uno de los símbolos palentinos. Le hago una foto para dar testimonio y me voy de ahí rápidamente, al cristo no le han puesto ojos y solo tiene la cuenca hueca.
Son las 6 de la tarde pero aún no hemos comido, así que paramos en un parque precioso en el centro de la ciudad y nos preparamos una ensalada furgonetil bastante frondosa. Después de tan ligera comida decidimos salir a los alrededores porque la ciudad, bonita no es. Antes de pillar la autopista vemos un cartel de CATEDRAL, lo que nos descifra una de las incógnitas: Palencia si tiene catedral.
Necesito mi dosis de café, así que paramos en un barrio marginal a tomar uno rápidamente. Me cuelgo la cámara de fotos y disparo intentando pasar desapercibido. Durante unos segundos me encanta hacer de reportero secreto y retratar a la jefa y a los paisanos discutiendo sobre la partida de cartas (me quedé con las ganas de grabar la discusión). Mi aventura se acaba al salir del bar cuando me dan una encerrona y me preguntan que porqué hago fotos del lugar, que si soy inspector de sanidad. Les digo que no, que soy un turista y que la luz del bar es muy bonita. Me voy por patas antes de que la jefa descuelgue el garrote que tenía colgado en la pared.
El GPS se vuelve un poco loco al salir de la ciudad y acabamos pillando una pequeña carretera que no tiene ni título de comarcal. Merece la pena. Las carreteras pequeñas llevan a los sitios más importantes, está claro. Zigzagueando descubrimos campos de trigo, de amapolas, los primeros girasoles que empiezan a asomar la cabeza… Unas cuevas enormes en las montañas nos ofrecen demasiadas dudas como para no parar y preguntar a un paisano. El elegido se asusta ligeramente de mi bigote y gafas de sol así que es Raquel la que le pregunta. No son cuevas, son minas de yeso. Una cosa más que sabemos, mira!.

Así que llegamos a Torquemada, un pueblecito en mitad del camino. Y de nuevo, dudas. Torquemada! Esto nos suena de nuevo al colegio, o al instituto. Pero ni la cultura general de Raquel ni la mía nos da más pistas. Pasamos un buen rato, que si Tratado de Torquemada, que si Catedral de Torquemada, que si el conde de Torquemada…. al final, Coque, el can, que va en su cunita en la parte de atrás se cansa de tanta tontería hablada y nos dice que era Tomás de Torquemada uno de los más malos de la Inquisición a mediados del siglo XV. El hombre se quedó a gusto quemando unas 2000 personas y formó parte en la expulsión de los judíos y moriscos en 1492.
Así que intentando olvidar algunos de los pasados tenebrosos de nuestra historia pillamos la autopista rumbo a casa.
Así que aquí le dedico al amigo Xavi mis fotos de Palencia esperando que en una próxima cena me plantee nuevas dudas y preguntas sobre nuestra geografía más cercana para resolverlas.

P.D: fotos de Palencia ciudad solo os pongo la del cristo mencionado. La ciudad en sí me negué a fotografiarla.

Escrito por sres.caracol en escapadas y tiene Ningún comentario todavía

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