“…aquí, este machismo te viste de negro, te promete en matrimonio a un desconocido a los tres meses de edad y no admite discusión. Es así sin más. Oscuro, implacable y difícilmente erradicable…”
Sra. Caracol
Hace un año escribí esto y se quedó en el tintero…hoy vuelvo a encontrame con el negro aunque ahora matizado en la turística Essaouira…me sorprende la diferencia y la apertura de estas nuevas mujeres …a pesar de que algunas me cuenten que no es oro todo lo que reluce. Por eso creo que esta vez si vaciaré la tinta recuperando estas lineas de mi diario del pasado….

“Seis días, han pasado seis días desde que cruzamos el estrecho y no he podido escribir nada hasta ahora. Supongo que, al principio, Marruecos resulta un país demasiado agresivo, demasiado duro como para entenderlo a la primera, tanto por la cultura como por sus gentes. Y es que hay cosas que me resultan difíciles de comprender, por mucho que lo intente. Cosas como no poder ver la cara de las mujeres porque lo prohibe una religión o tener que esquivarlas con las cámaras de fotos porque pasan a ser propiedad de sus maridos desde el día que se casan: el “matermunium” en directo es difícil de digerir… pero a la vez sorprende que muchas de ellas lo acepten y defiendan como algo sagrado que no admite discusión… una situación delicada dirán algunos… para mi, una cuestión de educación, de cultura, de costumbres arcáicas, de extremismos… supongo que este tipo de cosas te condicionan a la hora de formarte una opinión de la cultura y gentes de un país, es inevitable, por muy bonito, diferente, exótico y salvaje que sea. Es una realidad a la que habría que desnudar de este negro abrasador. Una realidad arraigada como verdad en ciertas mentalidades que por desgracia siguen poblando nuestro planeta. Demagógicamente algunos dirán que también en Occidente hay machismo… Si, es cierto; como lo es que hasta hace bien poco en España las mujeres estuviesen tuteladas por sus maridos. Y por eso agradezco vivir donde vivo ahora y poder decidir, cómo, cuándo y con quién casarme, dónde trabajar, hacerme fotos o sencillamente, escoger algo tan importante como tener descendencia o no. Aquí, todavía hay muchas mujeres que no pueden-quieren-sabencómo-pueden hacerlo.
Pero igualmente cierto es, que aquí, este machismo te viste de negro, te promete en matrimonio a un desconocido a los tres meses de edad y no admite discusión. Es así sin más. Oscuro, implacable y difícilmente erradicable.
Un hilo de esperanza en las jóvenes de las grandes ciudades que enseñan sus lindas caras y hombros sonriendo, sin miedo, sin complejos. Un mazazo de desesperación en el dedo del fantasma azabache que me señala acusador por no cubrir mis piernas o mis hombros a 40 grados bajo un sol despiadado..
¿Quienes somos para juzgar otras gentes, otras culturas? Ni mas ni menos que nadie, por supuesto, pero siento que hay cosas que hay que decirlas, o gritarlas, o llorarlas como mínimo. Mientras mi mente se esfuerza por ser tolerante, me evado en las doradas olas del desierto, en los sabores del tallín, en las estrellas multiplicadas de estos cielos. Kilómetros de contrastes nos acogen en este viaje, de los verdes del maíz norteño a los ocres del sur disecado.
Y al fin una tirita para mi corazón dividido, una canción con los niños a cambio de sonrisas y nada más. Ni un solo Dirham trocado por cantar con ellos y poder respirar un poco de su inocencia, mientras me siento mas mujer que nunca y también, mas mayor que nunca.”

(las dos fotos de este post de la Sra. Caracol fueron tomadas en Marruecos en 2008)







No olvides que aquí en España en 2009, la situación es a la inversa, falsas denuncias de malos tratos, feminazismo en su estado más puro, tratamiento penal diferente para condenarte según tengas genitales maculinos o femeninos, en fin en Marruecos la mujer será diferente al hombre, en España los hombres somos “judíos”, la nueva peste que hay que exterminar.
vaya, antonio… suerte que no está aquí la señora caracol para contestarte… pero ya sabía yo que su post iba a provocar algún disgusto!